Esne: Europa 3.0.

¡HOLA A TODOS MIS LECTORES!
Hi, guys! Como bien sabéis, ayer estuve de invitada especial en el desfile de la universidad de diseño de Madrid ESNE, la cual y como motivo de una nueva edición de la MBFWM, presentaba una serie de colecciones cápsula en el Museo del Ferrocarril. Sinceramente, no estoy aquí para decir si fue bonito, odio ese adjetivo, si me gustó, si me horrorizó, o si la vida es de color de rosa, solo hablaré de ellos…

Creo que a lo que más teme un escritor, periodista o, simplemente una persona que quiera escribir algo con total libertad de expresión es a la hoja en blanco. Tengo a mi derecha un cuaderno donde apunté todo lo que se me ocurría y todo lo que sentía mientras veía el desfile. Sinceramente, ahora me siento como Carrie Bradshaw, y lo cierto es que sigo sin entender por qué no tengo todavía unos Manolo Blahnik, claro que tras unos segundos, la respuesta siempre me viene a la cabeza rápidamente: ni soy rica, ni tengo a un Mr. Big.


Ayer me convertí en la chica del cuaderno y la chica de los brillos. Todo el mundo me admiraba curioso ¿de verdad eres prensa?, llegaron a preguntarme algunos. Si esto fuera Vogue y me pagaran dos euros por cada palabra me extendería al referirme a ciertos cuadros no identificados, pero como no lo es, me limitaré a repetir el continuo humor que me provoca el hecho de que todo el mundo que consigue apuntarse para ir a un desfile, cree que sabe de moda; luego les preguntas quién es Custo y te sueltan que es el diminutivo de customizar. ¡Y se quedan tan panchos! ¿Suena duro? Vaya, lo siento. 


Ayer llegaron a preguntarme, ¿Estás aquí para escribir sobre el desfile? Entonces sabrás mucho de moda. Dime, ¿qué opinas de mi look? Mi madre siempre me ha dicho que hay que tener un mínimo de respeto, pero cuando te lo colocas todo y las prendas no concuerdan con una cierta armonía… Mejor no decir nada. Luego están las que se colocan un vestido de fiesta y ya creen que saben de moda: Mírame, no se casa nadie, pero aquí estoy. El problema de Madrid es Moda, es que a pesar de que me encanta la oportunidad que esta ciudad ofrece a los habitantes y no habitantes de Madrid, todo los presentes no saben sobre moda, aunque éstos crean que sí. Claro que yo no soy una experta, recalco.

Cuando me preguntaron, ¿estás aquí para escribir sobre el desfile? Lo analicé internamente. Llegué a la conclusión de que las palabras son importantes, y que sí, ciertamente iba a escribir sobre el desfile, pero mi verdadero objetivo no era elogiar o criticar unas colecciones u otras; mi verdadero objetivo era disfrutar del talento.

El tema de la ESNE era la Europa 3.0. El hecho de que se celebrara en el Museo del Ferrocarril me pareció muy adecuado, dado que junto con la música, también muy acertada, he de decir, creaba un ambiente de la Europa pasada vs la Europa futura. ¿Suena muy disparatado? Vaya, no me digáis eso. Todo estaba en su perfecta armonía, sinceramente me recordaba a Londres y a sus estaciones de tren de épocas pasadas. Y eso meencantó. 

Las colecciones cápsula guardaban un mismo patrón, en el maquillaje reinaba los colores tierra, el calzado estaba protagonizado por la bota calcetín y el peinado lo dirigía el llamado wet hair. Los colores eran neutros, puros, y a excepción de alguna excentricidad, me dio la sensación de que términos como “oficina millenial”, “mujeres y hombres todo terreno” eran conceptos que querían hacerse presente y como no, dejar huella.

Todos los que queremos realmente vivir hemos venido a este mundo para dejar huella.

Tendencias como las asimetrías, el minimalismo (a pesar de ser una chica extravagante, me parece una apuesta segura), las bases blancas, las formas rígidas, los flecos y tejidos como el satén, lo acolchado y el chubasquero guardaron cierto protagonismo en todas las colecciones, guardando una cierta armonía y siendo en unas más evidentes que en otras.

Cuando terminó el desfile me pregunté a mí misma si me había gustado. Un error que comete la gente a la hora de disfrutar un desfile es ¿me pondría yo esto? Y es un caso error. Lo importante no es saber si te lo pondrías o no, lo importante es llegar a la mente de la persona que lo ha diseñado y tratar de adivinar el porqué de su creación, tratar de observar las horas invertidas de diseño, corte y confección, tratar de ver el esfuerzo, las horas sin dormir, los calentamientos de cabeza y sí, el sudor y el estrés de tener que terminar un proyecto a tiempo. Yo terminé viéndolo, y básicamente he de decir, y no porque me lo ponga todo, que me encantó. Así que gracias a la ESNE por invitarme, fue fresco y enriquecedor. Os invito a visitar su página si de verdad queréis ser alguien en el mundo, porque no me parece que haya otro sitio mejor que este, si lo que quieres es estudiar un grado. 

Mi más sincera enhorabuena a todos los jóvenes diseñadores y futuros talentos de este país. España sin duda tiene mucho que ofrecer en cuanto al mercado del diseño, de eso estoy completamente segura.

Os adjunto algunas fotos de ayer. 

L.I.

​​

​​

​​

Anuncios

Un comentario sobre “Esne: Europa 3.0.

  1. Pingback: Mi MBFWM…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s